Pin parental: veto a contenidos curriculares

19.01.2020 09:47

Mucho se está hablando (gritando, discutiendo, debatiendo...) sobre el (¿mal llamado?) PIN PARENTAL durantes estos días. Desde mi humilde opinión, creo que mezclar varios temas colindantes, no permite encontrar soluciones a los problemas (y esto no solo ocurre con esta cuestión). 

Creo que conviene separarlos: 

1) "Hay charlas que promulgan aberraciones". 

  • Para este tema existen mecanismos para denunciar si esto es así. Otra cosa es lo que uno entienda por aberración... Si una aberración es hablar de diversidad sexual (por ejemplo), creo que deberían revisar la LOMCE, porque en Secundaria hay referencias claras al trabajo transversal de todas las materias en referencia a ella (desde la perspectiva del conocimiento y respeto). Si por otro lado, se habla de zoofilia (por ejemplo), habría (me cuesta creer que esto se haya dado) que denunciarlo, porque no está recogido en el currículo tal contenido (y es contrario al ordenamiento jurídico). 
 
  • Una solución podría ser hacer hincapié en que los DOCENTES revisemos con mayor rigor estas charlas externas (donde yo conozco, esto ya se hace) previamente a su difusión (¿emisión de informe firmado sobre su adecuación a contenido curricular, después de haber sido revisado íntegramente?). 

 

2) "Los valores se enseñan en casa". 

  • Más allá de entrar en reflexión sobre esto (que no me interesa mucho, porque no tengo que convencer a nadie de nada), tenemos que tener presente que educamos EN COMPETENCIAS (y es ley, no consejo). Entre ellas están las COMPETENCIAS SOCIALES Y CÍVICAS, por lo que no podemos dejar de transmitir valores democráticos (valores que por cierto, están recogidos como trabajo transversal obligatorio y por tanto evaluable). 
 
  • Esto se puede plasmar en el aula en el día a día (no habría PIN posible) o pedir que alguien venga al centro a mostrarlo (actividad COMPLEMENTARIA). El término "extracurricular", es inventado. Si fueran extraescolares SÍ SERÍAN VOLUNTARIAS. Si fueran para salir del centro o tuviesen un coste económico, también lo serían, aunque fuesen complementarias.
 
  • Una solución podría ser hacer partícipes (en mayor medida de lo que ya se intenta hacer) a las familias de los contenidos educativos y que comprueben cuáles son estas líneas de trabajo transversal. Los valores se transmiten en todas partes y sirven para que podamos convivir (si yo soy intolerante es cosa mía, pero si siendo intolerante le "jodo" la vida al vecino, voy a tener que comportarme de otra forma, si quiero vivir en sociedad). 

 

Y poco más se ha aportado al tema, que no redunde en lo expuesto: artículos de la Constitución (que al ser generales, se contradicen), Declaración Universal de los Derechos del Niño (sobre la "propiedad" de los hijos), jurisprudencia al respecto de la objeción de conciencia sobre contenidos curriculares obligatorios (la cual solo se permite en materias optativas)...

La cuestión es simple: ¿AVANZAR O DISCUTIR?